viernes, noviembre 03, 2006

Curioso Impertinente

Los hombres son curiosos, y el amor impertinente.


La curiosidad como madre de grandes males no sólo ha matado al gato, sino que también a muchos hombres y a algunas mujeres…en los escritos sagrados y hasta en las tiras cómicas, los personajes curiosos son víctimas de grandes calamidades.

Les comento La Novela del Curiosos Impertinente, ubicada en los capítulos XXXIII, XXIV y XXXV de nuestro ilustre Don Quijote De la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra.

Anselmo y Lotario eran grandes amigos, aunque a mi parecer amigo el ratón del queso…en Florencia ellos eran llamados “Los dos amigos”, a Anselmo le encantaban los pasatiempos amorosos, mientras que Lotario se inclinaba más por la caza…Pero “los dos amigos” estaban dispuestos a dejar su pasatiempo por acompañar al otro en el suyo.

Luego de cortejar a varias muchachas, Anselmo se enamora perdidamente de Camila, una mujer de buenos padres y buena en sí, así fue como Anselmo y Camila: se casaron… Válgame Dios, porque cuando Dios creó a Eva de la costilla de Adán, le dijo a Adán: “Por ésta dejará el hombre su padre y madre, y serán dos en una misma carne”. Y entonces fue instituido el divino sacramento del matrimonio, con tales lazos que sólo la muerte puede desatarlos; y de aquí viene que, como la carne de la esposa sea una misma con la del esposo, las manchas que en ella caen, redundan en la carne del marido, aunque el no haya dado ocasión para aquel daño…

Aunque si de ocasiones se trata, fíjense en la brillante idea que tuvo nuestro amigo Anselmo, a él le encantaba que Lotario visitase su casa, pero un día le empezó a dar vueltas en la cabeza, la idea de probar la fidelidad de Camila, y quien mejor para saber si tu mujer te es fiel que tu amigo fiel, porque si ambos son fieles contigo, no te engaña ninguno; o al menos así lo pensaba Anselmo…Lotario negado cumplir esa labor, debió acceder, porque Anselmo además de curioso e impertinente, era muy insistente.

En un principio Lotario le hizo creer a Anselmo que cortejaba a Camila y ella ni pizca de entregarse a sus deseos, pero para ese momento Lotario ni siquiera había hablado con Camila…Hasta que el curioso de Anselmo se fue de viaje, si antes advertir a su amigo que debía cumplir su labor, y para eso aprovechara el tiempo que él estaría fuera.

Bueno, que le quedó a Lotario, simplemente ponerse a cortejar a Camila y ella muy “honesta” le escribe a su marido lo siguiente:

Así como suele decirse que parece mal el ejército sin su general y el castillo sin su castellano, digo yo que parece muy peor la mujer casada y moza sin su marido, cuando justísimas ocasiones no lo impiden. Yo me hallo tan mal sin vos y tan imposibilitada de no poder sufrir esta ausencia, que si presto no venís, me habré de ir a entretener en casa de mis padres, aunque deje sin guarda la vuestra, porque el guardián que me dejaste, si es que quedó con tal título, creo que mira más por su gusto que por lo que a vos os toca; y pues sois discreto, no tengo más que deciros, ni aun es bien que más os oiga…

Anselmo muy contento por recibir esa carta, porque todo indicaba que Lotario estaba cumpliendo con su labor…Pero Camila se arrepentía de haber enviado aquel papel, porque ahora su corazón había despertado con las razones dadas por Lotario, y decidió disculpar a Anselmo con Lotario, diciendo que había sido un mal entendido…Porque…la mujer fiel se rindió..Pero ¿qué mucho, si la amistad de Lotario no quedó en pié? Ejemplo claro que nos muestra que sólo vence la pasión amorosa con huilla y que nadie se ha de poner a brazos con tan poderoso enemigo, porque es menester fuerzas divinas para vencer las suyas humanas…

No culpo a Camila, ahora sí me entienden el porqué afirmo que los hombres son curiosos y el amor impertinente, muy bien lo dijo Sor Juana Inés de la Cruz:

Hombres necios, que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;

Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si la incitáis al mal?

Combatís su resistencia,
y luego, con gravedad
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Porque si de amores se trata, existe el arte de amar, muy bien lo dice Erich Fromm: “el amor erótico es el anhelo de fusión completa, de unión con una única otra persona. Por su propia naturaleza es exclusivo y no universal, es también quizás la forma de amor más engañosa que existe…Parecería que cualquier emoción intensa, el amor entre otras, puede estimular y fundirse con el deseo sexual…”
Y todo esto quedó escrito en el siguiente poema de Fernando Pessoa:

El amor es lo esencial.
El sexo, sólo accidente.
Puede ser igual
o diferente.
El hombre no es animal
sino carne inteligente,
y enferma lo más frecuente.


Continuando la historia del curioso impertinente: sepan ustedes que Camila tenía una sierva, llamada Leonela, quien al darse cuenta de lo que hacía su ama no dudó en hacer lo mismo, traerse su amor a la cama… Regresó Anselmo, y para él su mujer era la misma palomita fiel y honesta que había dejado… Una noche cuando Leonela llevaba su amante a escondidas a aquél amante…Lotario vio entrar un hombre y pensó: si Camila había sido fácil con él , lo era para otro… Y salió corriendo a contarle Anselmo la infidelidad de Camila con el otro…Pero Anselmo sólo descubrió a Leonela, y ésta para no ser botada le prometió a su amo contarle algunas cosas muy interesantes…Pues ni más ni menos, ella no lo contaría esa noche sino la siguiente…así que Anselmo se fue a la cama y le comentó a Camila lo sucedido, quién se puso más blanca que un papel…Porque sin duda Leonela hablaría del amor entre Lotario y ella.

Camila esa misma noche tomó sus joyas y partió a contarle a Lotario, quien siguió el ejemplo de partir…Anselmo al despertar buscó a Camila y no la halló…alguien le respondió en las calles de Florencia que: “Lotario aquél gran amigo de Anselmo el rico, se llevó esta noche a Camila, mujer de Anselmo, toda la ciudad esta consternada porque no se esperaba tal acto de la amistad de los dos , a quienes les decían los dos amigos…no sé decirle que camino tomaron pero el alcalde ya puso diligencia en encontrarlos y no lo ha hecho”

Anselmo volvió a su casa, y sólo dejó esto escrito:

Un necio e impertinente deseo me quitó la vida. Si las nuevas de mi muerte llegaren a los oídos de Camila, sepa que yo la perdono, porque no estaba ella obligada a hacer milagros, ni yo tenía necesidad de querer que ella los hiciese; pues yo fui el fabricador de mi deshonra, no hay para qué…”

Hasta aquí escribió Anselmo, por donde se echó de ver que en aquél punto se le acabó la vida…

2 comentarios:

Sebax dijo...

gracias por tu aporte
con este groso libro no pude entender bien la historia pero gracias a tu resumen la logre comprender
se agradece mucho
adios!

ana cecilia velez vinasco dijo...

Es un libro a veces complicado y en esta historia en particular, todo los dialogos nublan un poco el desarrollo de la historia.