miércoles, enero 21, 2009
Frase del mes de enero
Formar lectores en el presente milenio
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO PEDAGÓGICO DE CARACAS
COORDINACOÓN GENERAL DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
SUBPROGRAMA DE MAESTRÍA EN LECTURA Y ESCRITURA
FUNDAMENTOS PEDAGÓGICOS DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA
PROFESORA: ANGÉLICA SILVA
COHORTE: 2008-III
Hoy mismo en la escuela quiero aprender a leer, mañana aprenderé a escribir y pasado aprenderé aritmética. Luego, con lo que he aprendido ganaré mucho dinero, y con lo primero que tenga en el bolsillo le compraré a mi padre una hermosa chaqueta de lana. ¿Qué digo de lana? Le compraré una bordada toda de plata y oro, con botones de diamantes. Bien se lo merece el pobre, porque, después de todo, para comprarme un libro y educarme se ha quedado en mangas de camisa... ¡en pleno invierno!.
Pinocho, Carlo Collodi
La humanidad desde sus inicios ha creado signos y códigos, para que al realizar una lectura de estos, pueda comprender mejor su entorno. Como afirma Manguel (2006) en su Nuevo elogio de la locura: “Venimos al mundo como animales lectores. Nuestro primer impulso es descifrar lo que percibimos a nuestro alrededor, como si todo lo que hay en el universo tuviera un significado” (p. 136).
Desde el mismo momento que el niño sale del vientre materno, inicia su carrera en la vida. Una carrera donde la lectura de su entorno marcará su desarrollo, desde ese primer hálito de vida con el que deberá perfeccionar sus facultades intelectuales (y morales) porque será educado, dirigido, encaminado y adoctrinado para la vida y por la vida.
El descubrimiento de este nuevo mundo por el niño lo llevará a cabo por muchos años. En los primeros años, la decodificación de su entorno es esencial: conocerá y reconocerá olores, sonidos, sabores, colores, texturas y temperaturas. El entorno familiar será fundamental en esta etapa, porque son los padres y familiares quienes brindarán los recursos y estímulos necesarios para el pleno desarrollo de ese niño. El ejemplo con cada una de las acciones de estos familiares permitirá moldear la conducta del niño; probablemente si es un entorno donde se valora la lectura de libros, el niño será lector; si en el entorno se valora la práctica de algún deporte, el niño desde sus primeros pasos querrá participar e imitar algunos movimientos de dicho deporte. En fin, la familia es el primer ente formador.
Posteriormente, cuando el niño tiene 4 ó 5 años es llevado a la escuela, donde un maestro (alguien con formación académica en el ámbito docente -en el mejor de los casos-), lo guiará a través de juegos al reconocimiento de los signos gráficos, aquellos dibujos que aparecen en muchos lugares y que algunos adultos demuestran que tienen significado. Quizás, éste será el momento más traumático o más grato en la formación lectora de ese niño, porque su experiencia previa será imprescindible para adoptar una postura positiva o negativa ante el acto de lectura.
En ese momento el docente podrá confrontar un dilema: ¿qué teoría del aprendizaje emplear para continuar con la formación lectora del niño? Si bien ese niño ha recibido una formación en el hogar durante los primeros años, nadie ha meditado ni explicado ¿cómo aprende? En primer lugar, la teoría conductista señala que lo primordial en el aprendizaje es el cambio de conducta observable. Por ejemplo, la tendencia del condicionamiento clásico de Pávlov, explica cómo los estímulos simultáneos llegan a evocar respuestas semejantes, aunque tal respuesta fuera evocada en principio sólo por uno de ellos. La tendencia del condicionamiento instrumental u operante de Skinner describe cómo los refuerzos forman y mantienen un comportamiento determinado. Mientras que para Albert Bandura se describen las condiciones en que se aprende a imitar modelos.
En segundo lugar, la teoría cognitivista del aprendizaje presta especial atención a la interacción del individuo con su entorno. El aprendizaje se produce a partir de la experiencia. Por eso, para Piaget se trata entonces de aprender a aprender, y no de aprender una conducta concreta o un conocimiento específico. Mientras que en los postulados de Bruner encontramos la enseñanza concebida como una totalidad coherente porque los contenidos se interrelacionan y el estudiante es el protagonista de su aprendizaje. Por su parte, Ausubel interpreta el aprendizaje como una construcción de significados que se produce cuando el sujeto es capaz de realizar acciones sustantivas entre lo que ya sabe y lo que está aprendiendo; dicho planteamiento es conocido con el nombre de aprendizaje significativo.
Ahora bien, independientemente del modelo psicológico y su enfoque pedagógico, educar es un proceso lento y difícil. Adjetivos, en nuestra época, revelados en fallas por parte de los docentes, porque actualmente la calidad y la velocidad son sinónimos. La industrialización es un concepto que también ha llegado hasta nuestras aulas y tanto padres como estudiantes desean ver productos inmediatos y no a largo plazo. Entonces ¿cómo llevar las teorías propuestas en el párrafo anterior a la práctica? ¿Cómo lograr dichos aprendizajes cuando la meta perseguida es formar lectores en el presente milenio? ¿Es posible incluir las nuevas herramientas comunicativas en la formación del nuevo lector?
Recordar los planteamientos propuestos en cada una de las teorías del aprendizaje y sus máximos exponentes, tiene como consecuencia que el docente se cuestione sobre la aplicabilidad de dichas teorías y resuelva el dilema sobre ¿qué teoría del aprendizaje emplear? Al señalar en párrafos anteriores a la familia como moldeadora de conductas y a la escuela como guía en el aprendizaje escolar, la cual toma en cuenta esas experiencias previas familiares, intento ayudar al docente a no sesgarse ni cegarse al observar y tomar como válida sólo una teoría del aprendizaje. Por ello afirmo que los docentes deben reconocer los aportes de las teorías y concientizar sobre el carácter individual de todo aprendizaje. Si todo individuo es un ser único, toda situación de aprendizaje ha de ser única también.
En mi praxis profesional, los planteamientos de Ausubel sobre el aprendizaje significativo me permiten y permiten a mis estudiantes construir nuevos significados relacionando lo conocido con los nuevos contenidos, y a su vez, los nuevos aprendizajes se refuerzan (sin dejar de lado el condicionamiento operante de Skinner) a través de materiales instruccionales y guías de contenido que preparo como especialista en contenido de la Universidad Nacional Abierta, bajo la modalidad de estudios a distania. Ahora bien, ¿cómo se puede aplicar y explicar este planteamiento en relación con los modelos que intentan formar situaciones de lectura y la búsqueda de lectores autónomos?
Una definición de lectura que puedo asociar con los planteamientos antes seleccionados pertenece a Fraca de Barrera (2007):
Un proceso psicosociolingüístico, en el cual el lector elabora la significación textual mediante la identificación de formas lingüísticas, a partir del conocimiento previo y de la información del texto, a través de los mecanismos de metacomprensión y del reconocimiento de los propósitos del escritor, con fines comunicativos determinados (Material educativo no editado)
El proceso comunicativo de cualquier asociación humana (familia, escuela) es el eje central de todas las relaciones psicológicas, sociales y lingüísticas del ser humano, donde los conocimientos previos y el reconocimiento del propósito comunicativo en contextos determinados permitirán la comprensión entre los interactuantes. Es por ello que reconocer a la lectura como un proceso con fines comunicativos permitirá valorarla, porque saber leer bien es de gran utilidad práctica en nuestra sociedad y en todo el mundo. Como señala Páez Urdaneta (1996) “La escuela debe proporcionar al niño el mayor número de experiencias posibles que le permitan ir adquiriendo diferentes estilos para que pueda actuar con éxito en sus interrelaciones sociales” (p. 10)
Como docente de castellano y literatura, también promuevo la lectura como medio para todos los aprendizajes y como un espacio para sentirnos humanos, ya que somos la única especie con la capacidad para leer y escribir. La lectura y la escritura son indispensables para vivir en sociedad. Es por ello que estos procesos se encuentran presentes entre las habilidades lingüísticas básicas: hablar, escuchar, leer y escribir. Como docentes, creo que debemos permitir que nuestros estudiantes no sólo se expresen con fines comunicativos determinados y tengan conciencia de ello, sino que estos procesos les permitan desarrollar verdaderamente sus habilidades psicológicas, lingüísticas, sociales y tecnológicas. Y ¿por qué tecnológicas? El nuevo milenio ha traído consigo una revolución comunicativa: la comunicación electrónica, la cual, con el uso de un ordenador, una pantalla e Internet, está sustituyendo a la escritura con lápiz y papel. En palabras de Cassany (2006):
Con Internet, leer adquiere nuevas prácticas y estrategias: el horizonte cuadrado de la hoja blanca se convierte en una imagen policromada y versátil en la pantalla, la simple redacción manuscrita se sofistica y automatiza con los programas informáticos, el lector local y restringido del papel se multiplica y diversifica en la red (p. 173)
Mis estudiantes de la Universidad Nacional Abierta, realizan actividades en las cuales pueden desarrollar habilidades de lectura y escritura digital. Sin embargo, afirmo que, no sólo hace falta enseñar a codificar y decodificar textos de la manera tradicional. Como docentes sólo formaríamos analfabetas funcionales o individuos que no podrán comunicarse de forma efectiva con su entorno social, cultural y tecnológico. Se debe leer y escribir con una funcionalidad y con la metacomprensión textual necesaria para el logro de un fin: el aprendizaje de conocimientos disciplinarios y la comunicación.
Si bien la educación superior -nivel en el cual laboro- es uno de los últimos estadios educativos, conocemos que la realidad en materia de dominio de la lengua materna no es la esperada. Nuestros estudiantes no dominan el código ni en la oralidad ni en la escritura, y sus competencias lingüísticas, en muchas ocasiones, no les permiten delimitar su adecuación. Lecturas sin entonación e irrespeto de los signos de puntuación son males menores. La comprensión de textos es la célula madre de los males.
¿Para qué leer y escribir? ¿por qué hacerlo? ¿para qué comprender y comunicarnos?¿por qué dominar un código lingüístico? continúan siendo enigmas para muchos docentes y estudiantes en este siglo XXI. Es necesario, en este nuevo milenio, replantearnos los fines comunicativos y los contextos determinados en materia de lectura y escritura, sin importar el nivel educativo en el cual nos desempeñamos como profesionales de la docencia. Formamos parte de una sociedad sin fronteras pero con barreras idiomáticas, lingüísticas, ideológicas, tecnológicas. En fin, las fronteras geográficas se diluyen, las demás aún permanecen.
Hace un siglo el papel y la tinta eran los reyes para transmitir informaciones a través de cartas, libros, periódicos; hoy en día, el papel ha cedido parte de su territorio a las nuevas tecnologías: a las computadoras, el Internet, los celulares multifuncionales, entre otros medios. Vivimos en un mundo globalizado donde informaciones de sitios remotos son transmitidas en el mismo momento de su producción, mientras que desconocemos lo que pueda estar ocurriendo en nuestro entorno inmediato. Conocemos hoy los pormenores de la situación en Gaza pero desconocemos una manifestación que ocurre en nuestra misma comunidad. Nos encontramos en una lucha idiomática por el dominio lingüístico en la red. Ya -en la web- algunas páginas hispanas han elidido el uso de la “ñ”, el inglés extiende sus brazos para abarcar nuevos límites, algunos afirman la existencia de un nuevo idioma “el globish” el cual nos permite comunicarnos “globalmente” y pragmáticamente a través de las nuevas tecnologías, ¿será el globish la razón por la cual un niño de tres años navega sin problemas de lectura en las páginas de Discovery Kids-por citar alguna-?¿Será éste el inicio de la caída del muro idiomático?
Actualmente existen comunidades internautas, grupos asociados por un fin común, en Facebook se puede observar claramente este fenómeno, donde individuos -en algunas ocasiones completamente desconocidos- deciden crear un espacio para compartir sobre determinado tema, autor, grupo musical, serie de televisión o ideario político. En la red las fronteras ideológicas se están desvaneciendo, mas no ocurre lo mismo en la cotidianidad tangible de la escuela. ¿Por qué a través de las nuevas tecnologías buscamos puntos de encuentros, mientras que en la realidad externa, el desencuentro es el factor común? Por lo anterior, pienso que no hemos resuelto las barreras que nos dividen como seres sociales, las barreras comunicativas ideológicas, políticas educacionales, y en algunos casos las etarias…las diferencias generacionales son cada vez mayores.
Recordando el epígrafe de este ejercicio de reflexión, en el cual Gepeto, padre de Pinocho, se despojaba de su abrigo en pleno invierno, pienso que los padres sacrifican muchos elementos no sólo por lograr educar integralmente a sus hijos, sino para que estos puedan ser individuos activos en las nuevas sociedades virtuales, pero ¿qué hay del maestro? Ahí ahí comienza mi desconcierto, ¿cuál es su aporte en la formación de individuos social y virtualmente activos?
Finalmente, como docentes no somos ni seremos los supremos dueños del conocimiento, aprendemos a la par de nuestros estudiantes. Las teorías del aprendizaje son funcionales tanto para ellos como para nosotros. Los estudiantes deben estar conscientes de sus procesos de aprendizaje. Basta ya de asumirles como tablas rasas y de intentar formar individuos para depositar conocimientos. Somos humanos no máquinas porque pensamos, integramos, desarrollamos, creamos y transformamos nuestras ideas y acciones. Debemos desarrollar nuestras competencias y ayudar a transformar nuestro entorno partiendo de nuestros hogares, porque muchas veces criticamos como docentes lo que realizamos como padres. Formemos lectores, formemos escritores, pero principalmente: formemos comunicadores competentes con sus propios criterios y juicios, formemos comunicadores efectivos. El asunto parecía complicarse en el cómo, ya no, sólo debemos buscar la aplicabilidad de las teorías sin olvidar que formamos seres humanos y la labor conjunta entre docentes, alumnos, padres y comunidad permitirá la construcción de una sociedad de avanzada, más justa y demócrata en el presente milenio, una sociedad con nuevos medios de lectura que requiere de lectores autónomos, integrales, multidisciplinarios, heterogéneos y pluriculturales. Si nunca ha sido fácil enseñar, leer y comprender, en el presente milenio asumimos el reto, por un futuro comunicativo, funcional y global.
Referencias bibliográficas:
*Cassany , D. (2006) Tras las líneas. Barcelona, España: Anagrama.
*Fracca de B, L. (febrero, 2007) La enseñanza de la lectura y la escritura (Material educativo -no editado- presentado en las IX Jornadas de investigación educativa, II Congreso Internacional: “Por una Pedagogía para la participación” UCV. Caracas)
*Collodi, C. (2001) Pinocho. Bogotá: Panamericana.
*Manguel, A. (2006) Nuevo elogio de la locura. Barcelona, España: Lumen.
*Páez Urdaneta, I. (1996) La enseñanza de la lengua materna: hacia un programa comunicacional integral. Caracas: CILLAB-Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias Andrés Bello”.
viernes, junio 27, 2008
Chamario...un regalo de Montejo
El día jueves 5 de junio del presente año, Eugenio Montejo nos dijo “hasta luego”, sin embargo, dejó con nosotros a Eduardo Polo, otro colígrafo, otro de los discípulos del ya famoso Blas Coll, otro de sus heterónimos.
Eduardo Polo –tal como lo relata el prólogo de Chamario- habitó un pueblo de pescadores llamado “Puerto Malo”, y fue colígrafo hasta que un día decidió abandonar el puerto y arrojar todos sus escritos al mar, pero gracias a la tipografía del viejo Blas Coll quien fue el primero en editar Chamario, hoy podemos tener una nueva edición del libro. Un libro –como su título lo indica- dedicado a los chamos.
En
Elidir acentos, trastocando así las sílabas tónicas es uno de los juegos y licencias utilizadas por Polo para lograr rimar sus versos, logra estos vicios con tal magistralidad que refutárselo nadie querrá jamás... esto es sólo una Tontería:
sobre un gran árbol se monto.
Con su pelo largo y rubio
hasta la copa se subio.
Se creyó un pájaro solo
que iba a volar y no volo.
De la altura, en un desmayo
el pobre niño se cayo.
(...)
Encontrar loros, trenes, bicicletas. hipopótamos y alacranes tan extraños en este Chamario, será algo común y a su vez, el regalo más maravilloso que nos pudo haber dado Eugenio Montejo, perdón, quiero decir Eduardo Polo... es que de tanto andar con El Jinete Gago, ya me he contagiado de sus males:
De los montes viene
el jinete gago,
que funde y confunde
todos los vocablos.
Al cinto de la esdapa,
sobre su callabo,
pasa por el pueblo
siempre soliratio.
(...)
Si conoces la obra de Montejo, o quieres conocerla, puedes buscar Chamario porque aquí reconocerás el niño interno del autor y así podrás acompañarlo en sus juegos de palabras. Eugenio Montejo no se ha ido, sólo cambió de nombre, una vez más...
ropain17@gmail.com
El corazón de Voltaire de Luis López Nieves

Tengo en mis manos un ejemplar de El corazón de Voltaire, y debo confesarlo, este ejemplar pertenece a un amigo muy cercano quien ha esperado más de un año que yo le devuelva el tesoro...Hoy confesaré algunas de las razones que me impiden devolverlo:
Es una novela extraordinaria, escrita en formato de correo electrónico y desde su primera página (o su primer correo) obliga al lector a ubicar un sitio cómodo para no levantarse de allí hasta descubrir el desenlace del enigma: ¿dónde se encuentra el verdadero corazón de Voltaire? pues sí, los restos de Voltaire fueron profanados y sólo se conserva (aparentemente) su corazón en
La historia nos permite viajar a distintos lugares, acompañados por unos personajes magistrales quienes tendrán la tarea de ayudarnos a desenterrar y a revelar los últimos años del padre de
Sin duda alguna, este libro nos ofrece una forma distinta de leer y para mí es una de las obras más apasionantes que he podido devorar, una novela deliciosa, por ello les regalo algunas líneas, no sin antes prometerle a mi amigo la pronta devolución de su tan esperado “corazón”...
“¡Bebo champaña en tu nombre! ¡Qué gran descubrimiento! Mis colegas se volverán locos cuando publiques estas cartas. Habrá que reescribir la historia del siglo XVIII. No tienes ni idea de lo mucho que he disfrutado al leerlas. Muchas gracias por el privilegio.”
Jacqueline Ropain
ropain17@gmail.com
jueves, mayo 29, 2008
La frase del mes... En honor a mi orquesta y mis compañeros: ¡Bravo maestro Abreu!
En Venezuela, la Practica Orquestal y Coral cotidiana ha demostrado ser herramienta particularmente eficaz para iniciar solidamente a jóvenes y niños en el quehacer colectivo, en la coexistencia solidaria, en un quehacer creador profundamente realizador de la personalidad, propicio a la forja de un espíritu solidario y fraterno, tanto como a un formidable desarrollo de la autoestima. La pobreza material comienza a ser vencida por aquella sublime riqueza espiritual que germina en y por la Música.Director Fundador
Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e
Infantiles de Venezuela
sábado, mayo 10, 2008
Bases del concurso para seguir leyendo a Harry Potter
- Podrán participar todos los lectores de Harry Potter residentes en el país.
- La extensión del texto no debe exceder de veinte (20) páginas, tamaño carta, escritas en Arial 12, a espacio y medio.
- El texto debe desarrollarse en el marco de la narrativa harrypotteriana. Es decir, ser congruente con lo planteado por la Sra. Rowling a lo largo de sus 7 libros. Las historias podrán continuar o ampliar alguna de las aventuras o situaciones señaladas por la autora. Al final encontrarán una serie de historias sugeridas para desarrollar como objeto de este concurso.
- Deberán entregarse original y dos copias de la historia en un sobre cerrado, firmado con un seudónimo. Se adjuntará nombre, apellidos, dirección, edad, teléfonos y correo electrónico, en sobre aparte.
- Serán seleccionadas 5 historias como finalistas. De ellas saldrá la única ganadora, cuyo autor o autora será entrevistado (a) por El Nuevo IPCista.
- El jurado estará conformado por aurores del Ministerio de Magia (MM) y profesores de Hogwarts.
- Fecha límite de presentación: Día de cumpleaños de Harry Potter. (31/7/ 2008)
- Fecha de notificación del ganador: Día en el cual el Expreso Hogwarts zarpa desde Londres (1º /9/2008)
- Fecha de la premiación: Aniversario de muerte de los Potter (31 /10/ 2008)
- El premio se encuentra cubierto por la capa invisible y un hechizo protector, que no se ha logrado traspasar, tú historia es nuestra próxima arma para intentar develarlo.
- Los pergaminos con sus historias se recibirán en el club de lectura del Instituto Pedagógico de Caracas-Avenida Páez del Paraíso- (torre docente, piso 4, cub. 411)
Historia sugeridas para desarrollar:
Antes del nacimiento de Harry:
Formación de la Orden del Fénix, su lucha contra Voldemort y su rebelión.
Origen de los dementores.
Juventud de Mc Gonagall, Dumbledore y Aberforth, James, Lily, Sirius, Lupin, Severus, Lucius, entre otros.
La historia de los Black.
¿Cuando fueron Arthur y Molly Weasley a Hogwarts?
Tragedia de los Longbottom.
Enfrentamiento causante de la muerte de Ariana.
Después de que Harry descubrió su condición de mago:
¿Qué hay detrás del velo de la muerte en el departamento de Misterios?
¿Se gradúan en Hogwarts Harry, Ron, Hermione, Luna, Malfoy y los demás?
¿Qué pasó con el espejo de Oesed?
¿Qué ocurrió con Fawkes?
Durante los diecinueve años:
¿Cómo Neville pasó de niño tímido a profesor de Hogwarts?
¿Cómo cambió la vida de los Centauros, los elfos domésticos, gigantes y demás criaturas mágicas?
Detalles del noviazgo y matrimonio entre: Ron y Hermione, Harry y Ginny.
Un día en la vida de la nueva familia Potter (Harry, Ginny, Albus, James y Lily)
¿Cuál fue el desenlace de la Orden del Fénix?
Vida de Tedd Lupin
¿Qué ocurrió con los mortífagos una vez que muere Voldemort?
¿Se convirtió Fred en un Poltergeist?
¿Quién guarda el mapa del merodeador?
¿Se convirtió Harry en auror?
¿Qué pasó con los dementores?
¿Cómo fue la recuperación del mundo mágico después de la muerte de Voldemort?
¿Quién o quiénes llegaron a ser directores de Hogwarts y Ministros de magia en esos años?
Vida de Hagrid
¿Qué ocurrió con la familia muggle de Harry (tío Vernon, tía Petunia y Dudley)?
¿Con quién se casa Malfoy?
Detalles de las familias de: Billy y Fleur, Ron y Hermione, George, Xenophilius y Luna Lovegood
Y todas las historias que consideres quedaron abiertas.
Dudas, comentarios, sugerencias, donativos: hedwigandfawkes@gmail.com infantilyjuvenil@gmail.com
martes, diciembre 04, 2007
Literatura Infantil en América: Visión Continental.

La literatura infantil en nuestro continente parte de la oralidad, de los juegos de palabras: retahílas, canciones, trabalenguas, adivinanzas, donde lo lúdico acompaña a lo literario.
El folclore fue nuestra primera literatura infantil, nuestros indígenas realizaban sus producciones literarias y cual juglares las recitaban a lo largo de todo el continente.
A este acervo folclórico se debe añadir la cuentística tradicional: los mitos y leyendas con los cuales nuestros indígenas (de las distintas etnias desplegadas en todos nuestros países) explicaban los orígenes del hombre, la tierra, el agua, el sol, etc.
La oralidad va a estar acompañada a partir del siglo XVI cuando se introduce la imprenta en América. El libro nace en el continente como un auxiliar pedagógico para la enseñanza de la religión, del abecedario y como recreación moralizante, a través de las fábulas de Iriarte y Samaniego, así como de otros autores hispanos.
Surgieron excepciones al didactismo a mediados del siglo XIX con la obra del escritor colombiano Rafael Pombo: Comenzó traduciendo poemas destinados a niños para la editorial Appleton de Nueva York, luego realizó su propia producción con: Cuentos pintados (1867) y Cuentos morales para niños formales (1869), ambas obras tuvieron gran difusión en Colombia y otros países suramericanos; hoy en día El Renacuajo Paseador se continúa leyendo en los textos escolares.
En el siglo XIX, específicamente entre julio y octubre de 1889, se editaron (en Nueva York) cuatro números de la revista La Edad de Oro del cubano José Martí, y fue a partir de 1905 cuando dicha publicación se difundió en diversos países.
La Edad de Oro fue un proyecto literario codicioso, en el cual Martí no pretendía “formar” las nuevas generaciones, sino, “transformar el modo de pensar y de obrar de los adultos”.Tal como señaló Martí en la contraportada de la revista:
(La publicación) “desea poner en las manos del niños de América un pintoresco libro que lo ocupe y regocije, le enseñe sin fatiga, le cuente en resumen pintoresco lo pasado y lo contemporáneo, le estimule a emplear por igual sus facultades mentales y físicas, a amar el sentimiento, a remplazar la poesía enfermiza y retórica que está aún en boga, con aquella otra sana y útil que nace del conocimiento del mundo” (Martí, 1905)
A inicios del siglo XX muchos de los escritores dividieron su obra, escribiendo tanto para niños como para adultos, Rubén Darío fue uno de estos escritores, entre su obra para niños cuenta la famosa Sonatina , Margarita, La copa de las hadas, Los regalos de Puck, Un soneto para Bebé, Balada de la bella niña del Brasil, entre otros.
En 1924 Gabriela Mistral publica Ternura, un poemario, el cual fue reeditado en 1945 siendo enriquecido con un “Colofón con cara de excusa”.
Para el año de 1916 Horacio Quiroga publica en la revista bonaerense Fray Mocho cuatro cuentos para niños; en noviembre de 1918 dichos cuentos junto a otros fueron editados bajo el título de Cuentos de la selva , que hoy en día son muy conocidos y leídos por infantes y adultos.
Monteiro Lobato va a enriquecer la literatura infantil de América, sin embargo en el próximo capítulo se analizarán su aportes a la literatura de su país natal: Brasil.
En Venezuela la literatura infantil comienza a abonar su propio terreno, gracias a las semillas esparcidas por Rafael Rivero Oramas quien populariza al personaje del Tío Nicolás: cuentacuentos popular transmitido por radio. Rivero Oramas funda las revistas para niños Onza, Tigre y León (1938) y Tricolor (1949), además publica las Aventuras de Tío Conejo (1935), El mundo de Tío Conejo (1973) y la novela juvenil La Danta Blanca (1965). Otra de las voces venezolanas que hace eco en el continente es la del poeta Aquiles Nazoa, quien no escribió de manera expresa para el público infantil, sin embargo, su gracia y expresión han permitido llevar su obra a los más chicos Buen día tortuguita, La avispa ahogada, Historia de un caballo que era bien bonito y La ratoncita presumida, son sólo algunos de sus textos flexibles para grandes y no tan grandes.
Para la década de 1950 aparecen en América obras de gran calidad como lo son ¡Canta Pirulero! (1950) del venezolano Manuel Felipe Rugeles, en Cuba se edita el cuaderno “Cuentos de todas las noches” (1950) de Emilio Bocardí Moreau, aparece la primera edición de Paco Yanque del peruano César Vallejo. En Argentina en la década del 60 María Elena Walsh comienza a escribir poemas para niños, los cuales luego convierte en canciones como es el caso de: Juancito volada y La vaca estudiosa, además publica los poemarios El reino al revés (1963) y Zooloco (1965). Por su parte en Cuba, Onelio Jorge Cardozo, escribe los relatos La lechuza ambiciosa, El canto de la cigarra, y Caballito blanco, entre otros, en 1984 publica la novela Negrita.
A partir de los años 70, surgen en todo el continente los autores infantiles que permanecerán en la palestra hasta nuestros días, como lo son: los brasileños Ruth Rocha, Ana María Machado, Bartolomeu Campos Queirós, Marina Colasanti y Lygia Bojunga Nunes.
En Argentina alzan su voz Elsa Bornermann, Ema Walsh, Gustavo Roldán y Graciela Cabal; Jairo Aníbal Niño, Triunfo Arciniegas e Ivar Da Coll en Colombia; Orlando Araujo y Armando José Sequera en Venezuela, Gilberto Rendón Ortiz en México, Rocío Sanz en Costa Rica; María López Vigil en Nicaragua, sólo por citar algunos.
Es que nuestro continente con sus distintas visiones permite que la literatura infantil viaje de un extremo a otro, propagándose cual epidemia, donde nuestras raíces mestizas han sido abonadas con distintos fertilizantes , pero con una sola visión; la visión continental de la literatura infantil.

